<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://ontheroad6.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>On the road</title><description>Es decir, en el camino</description><link>https://ontheroad6.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>El jodido Adam Smith</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/101401-el-jodido-adam-smith.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/101401-el-jodido-adam-smith.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">A principios del siglo XX, el escritor y periodista norteamericano John Reed formul&oacute; una pregunta que resuena en nuestros d&iacute;as con una vigencia dolorosa: &iquest;por qu&eacute; tenemos una econom&iacute;a en la que los pobres tienen que pagar para que los ricos no pierdan dinero?. El autor de <em>10 d&iacute;as que estremecieron al mundo</em><span style="font-style: normal;"> poco pod&iacute;a imaginar que los sue&ntilde;os revolucionarios se disolver&iacute;an como un terr&oacute;n de az&uacute;car y que su pregunta es la que algunos nos formulamos todav&iacute;a a principios del siglo XXI. La quiebra del sistema crediticio norteamericano y de las grandes compa&ntilde;&iacute;as inversoras nos devuelve de nuevo a la realidad que el keynesianismo enmascara. Los planes del gobierno estadounidense son aportar 700.000 millones de d&oacute;lares del dinero p&uacute;blico para rescatar a los grandes inversionistas. Es lo que algunos ya llaman </span><em>socialismo para ricos</em><span style="font-style: normal;">. </span></p> <p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-style: normal;">Es curioso, los mismos que en &eacute;pocas de vacas gordas despotrican contra el Estado y reivindican el </span><em>laissez faire, laissez passer </em><span style="font-style: normal;">de Adam Smith, ahora lloran por las esquinas para que el Estado les salve del resultado de a&ntilde;os de codicia, mala gesti&oacute;n y rapi&ntilde;a. Advierten que sino comenzar&aacute;n los despidos y la crisis afectar&aacute; con dureza a las clases populares. Da entre risa y mala hostia escuchar al presidente de la CEOE, Gerardo D&iacute;az Ferr&aacute;n, pidiendo un par&eacute;ntesis en la econom&iacute;a de mercado. &iquest;Un par&eacute;ntesis?. Cuando a los ricos no les va tan bien quieren un par&eacute;ntesis en el capitalismo para que el Estado intervenga, cuando ganan dinero a expuertas quieren que el Estado desaparezca para que no pueda limitar sus robos. &iquest;Por qu&eacute; no proponer un par&eacute;ntesis en la econom&iacute;a de mercado para repartir la riqueza y que todo el mundo tenga las mismas oportunidades? &iquest;Alguien ha pensado lo que se podr&iacute;a hacer con 700.000 millones de dolares si se dirigiesen a paliar el hambre o a dar trabajo a todos los desempleados del pa&iacute;s? (por poner un ejemplo, la ayuda que la ONU prometi&oacute; a &Auml;frica, y que nunca desembols&oacute;, es tan s&oacute;lo la d&eacute;cima parte). &iquest;Alguien se ha preguntado de d&oacute;nde van a sacar tantos millones si nunca tienen un poco de calderilla para mejorar las becas, para atender a los </span><em>homeless, </em><span style="font-style: normal;">para mejorar las escuelas?. Lo dicho, ser&iacute;a de risa si no fuera porque en todo este asunto nos jugamos la supervivencia. </span></p> <p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-style: normal;">En las manifestaciones que se ven estos d&iacute;as en las puertas de Wall Street se repite un lema: </span><em>socialismo para los ricos, liberalismo para los dem&aacute;s</em><span style="font-style: normal;">. Pero los ciudadanos se encuentran prisioneros de un juego mal&eacute;fico y cruel, ese juego definido por Poundstone en el que las &uacute;nicas opciones son apoyar la intervenci&oacute;n o el caos. O lo que se conoce como el efecto mariposa, en el que un banquero de Nueva York deja de ganar 100 d&oacute;lares y por eso un obrero metal&uacute;rgico de Bilbao pierde su puesto de trabajo y no puede alimentar a su familia. </span></p> <p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-style: normal;">Y mientras el sistema econ&oacute;mico imperial se desmorona y Occidente comienza a poner sus barbas a remojar, en estos d&iacute;as, China lanza su primer sat&eacute;lite tripulado al espacio.</span></p> <p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify">&nbsp;</p> <p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Tue, 14 Oct 2008 15:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Barcelona: apuntes biogr&#xE1;ficos.</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/072301-barcelona-apuntes-biograficos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/072301-barcelona-apuntes-biograficos-.php</guid><description><![CDATA[<p><br />La Barcelona actual se halla sumida en la m&aacute;s abyecta autocomplacencia. Desde los a&ntilde;os 90, a golpe de piqueta y derribos, la ciudad ha enterrado su pasado y se ha convertido en lo que hoy es: una ciudad de escaparate con &iacute;nfulas de modernidad. La Barcelona obrera, vanguardista, convulsa, luchadora y peligrosa del pasado, esa ciudad que una vez fue conocida con el nombre de La Rosa de Fuego, ha quedado escondida en la trastienda, a salvo de la mirada de los turistas. Para las autoridades parece que nunca existi&oacute; otra ciudad m&aacute;s que &eacute;sta que sale en las postales; el &uacute;nico pasado reconocido y propagado es el modernismo, como fuente de atracci&oacute;n tur&iacute;stica, y el noucentismo, como ideal de un conservadurismo civilizado. Apenas algunos nombres de calles, como la de &Aacute;ngel Pesta&ntilde;a o El Noi del Sucre, hacen referencia a otra cosa. Por eso, la inauguraci&oacute;n el jueves 24 de la exposici&oacute;n Barraques, la ciutat informal en el Museo de Historia de la Ciudad, parece una rara avis en esta ciudad adormecida.<br />Cuando mi t&iacute;o Agust&iacute;n lleg&oacute; a Barcelona procedente de un pueblecito sevillano en la d&eacute;cada de los 40, la ciudad era gris, triste, aplastada por la represi&oacute;n franquista. Junto con otros miles de emigrantes empujados por la pobreza de la posguerra en las zonas rurales, mi tio Agust&iacute;n y luego otros miembros de mi familia, llegaron a la ciudad para formar parte de la&nbsp; fuerza de trabajo que el capitalismo demandaba. Barcelona era desde principios del siglo XIX una de las zonas fabriles de la Pen&iacute;nsula, un lugar donde hab&iacute;a enrraizado una clase burguesa que impuls&oacute; la industrializaci&oacute;n y las formas de explotaci&oacute;n capitalista. En esa &eacute;poca naci&oacute; tambi&eacute;n como respuesta a las duras condiciones de trabajo y las desigualdades sociales los embriones del movimiento obrero. En 1835 un movimiento ludista acaba quemando la f&aacute;brica Vapor Bonaplata, m&aacute;s tarde se crean las primeras asociaciones obreras y a medida que avanza la segunda mitad del XIX Barcelona es el escenario del nacimiento del anarquismo. Entre 1880 y principios del siglo XX, las asociaciones anarquistas impulsaron una campa&ntilde;a de violencia que se tradujo en numerosos atentados y enfrentamientos con los pistoleros de la patronal: las bombas del Liceo, el atentado contra Mart&iacute;nez Campos, el asesinato de C&aacute;novas... Fue en esa &eacute;poca cuando a Barcelona se la conoce como La Rosa de Fuego. El primer cuarto del siglo XX estar&aacute; tambi&eacute;n marcado por el influjo del anarquismo entre la clase obrera barcelonesa y por los sucesos de La Semana Tr&aacute;gica en 1909. El movimiento obrero quedar&aacute; descabezado despu&eacute;s de la Guerra Civil, pero la Barcelona obrera sobrevivi&oacute; porque el capitalismo se encarg&oacute; de despoblar los pueblos andaluces, gallegos, extreme&ntilde;os, ... para traerlos a la ciudad a servir de carnaza a la burgues&iacute;a victoriosa. Y as&iacute; lleg&oacute; mi t&iacute;o Agust&iacute;n, a instalarse en una barraca del Campo de la Bota y a romperse la espalda descargando barcos en el puerto. De esa &eacute;poca datan tambi&eacute;n La Perona, Can Valero, Can Tunis, Guinard&oacute;, las cuevas del Carmel, asentamientos barraquistas en plena ciudad, a&ntilde;os antes de que esa misma mano de obra fuera expulsada a las afueras y creara el &aacute;rea metropolitana. <br />Esta tambi&eacute;n es la memoria de Barcelona, y Barraques, la ciutat informal es en nuestros d&iacute;as una exposici&oacute;n inc&oacute;moda para aquellos que tratan de esconder la ciudad para no asustar a los asistentes a los congresos y las ferias comerciales, que es lo &uacute;nico que parece importarles a nuestros autocomplacientes gobernantes.<br /><br /><br /><br /><br />Informaci&oacute;n adicional:<br />Barcelones. Manuel V&aacute;zquez Montalban.<br />Ed Empuries. <br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 23 Jul 2008 11:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>El d&#xED;a que me vaya no se lo dir&#xE9; a nadie</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/071602-el-dia-que-me-vaya-no-se-lo-dire-a-nadie.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/071602-el-dia-que-me-vaya-no-se-lo-dire-a-nadie.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br /><br /><br />El 2 de Febrero de 1994 la familia de Pedro Miguel M&eacute;rida Gallardo, natural de Baena (C&oacute;rdoba) denunci&oacute; su desaparici&oacute;n a la Guardia Civil. Aquella ma&ntilde;ana, como tantas otras, Pedro Miguel hab&iacute;a cogido su motocicleta para dirigirse al trabajo, un cortijo agr&iacute;cola situado en Puente de Piedra. All&iacute; se perd&iacute;a su pista. Las fuerzas de seguridad encontraron su veh&iacute;culo y su documentaci&oacute;n, pero ni rastro del desaparecido. La familia comenz&oacute; una campa&ntilde;a a nivel nacional para tratar de encontrarle, pero fu&eacute; en vano. En 2005, ante la falta de noticias, se iniciaron en los juzgados de Baena los tr&aacute;mites para declararle fallecido. El pasado s&aacute;bado la Guardia Civil de Alcaudete, en la provincia de Ja&eacute;n, detuvo por sorpresa a un hombre acusado de tenencia il&iacute;cita de armas y de decenas de robos y hurtos. Ese hombre no era otro que Pedro Miguel M&eacute;rida Gallardo.<br />Afeitado, limpio y en buen estado de salud, Pedro Miguel portaba una escopeta de ca&ntilde;ones recortados cuando fue detenido, poniendo fin a m&aacute;s de 14 a&ntilde;os sobreviviendo en la sierra jienense, al margen de cualquier contacto social. Parec&iacute;a un excursionista, pero no lo era. Pedro Miguel M&eacute;rida abandon&oacute; con 36 a&ntilde;os su vida tranquila y normal en el Ja&eacute;n rural y desde entonces hab&iacute;a vivido como un bandolero del siglo XIX, en una zona agreste entre Ja&eacute;n y C&oacute;rdoba que conoc&iacute;a muy bien, motivo por el cual logr&oacute; huir de la Guardia Civil durante tantos a&ntilde;os. Ali&aacute;ndose con la noche Pedro Miguel asaltaba cortijos y fincas, aunque nunca se llev&oacute; objetos de valor econ&oacute;mico, si no comida. Vivi&oacute; en cuevas y escondrijos de la sierra, donde se han econtrado alimentos, una televisi&oacute;n con bater&iacute;a y una radio, cientos de peri&oacute;dicos y algunas armas. <br />El juez le ha dejado en libertad con cargos, pero Pedro Miguel ha vuelto a huir. A d&iacute;a de hoy se vuelve a desconocer su paradero. "El &uacute;ltimo bandolero", como ya le han tildado los medios de comunicaci&oacute;n, sigue libre en alg&uacute;n lugar de la sierra.</p>]]></description><pubDate>Wed, 16 Jul 2008 16:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>Disparando con Onda</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/071601-disparando-con-onda.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/071601-disparando-con-onda.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br />No estamos como dec&iacute;a Fukuyama en el final de la historia, la imposici&oacute;n del capitalismo como modelo socioecon&oacute;mico a nivel global parece darle la raz&oacute;n, pero la historia no es algo que se detiene a placer. La historia no es s&oacute;lo el pasado, sino el presente y, quiz&aacute;s, s&oacute;lo quiz&aacute;s, tambi&eacute;n el futuro. Asimiladas y comercializadas las revueltas del siglo XX y aniquilada la perversi&oacute;n del socialismo real, el capitalismo posmoderno parece sumido en su mejor &eacute;poca. Hasta las izquierdas m&aacute;s o menos institucionalizadas de Occidente le acaban dando la raz&oacute;n y asumiendo el capitalismo como forma de entender la vida. Progreso, industrializaci&oacute;n, nuevas tecnolog&iacute;as, ocio, ... vocablos que utilizan las izquierdas no ya para referirse al proceso de alienaci&oacute;n al que los poderes econ&oacute;micos actuales someten a los ciudadanos, sino para referirse a sus propias propuestas pol&iacute;ticas. <br />La vida, como escrib&iacute;a Debord, ha quedado reducida a una mera representaci&oacute;n: &ldquo;Toda la vida de las sociedades en las que dominan las condiciones modernas de la producci&oacute;n se presentan como una acumulaci&oacute;n de espect&aacute;culos. Todo lo que era vivido directamente se aparta en una representaci&oacute;n". Es decir, que las condiciones de vida que impone el capitalismo (trabajo, especializaci&oacute;n,  ocio controlado, separaci&oacute;n, consumismo) son el verdadero resorte a destruir. Para el situacionismo o el anarquismo de corte moderno, la consecuci&oacute;n de una vida plena s&oacute;lo es f&aacute;ctible alej&aacute;ndonos de estas representaciones impuestas. Ese es el quid de la cuesti&oacute;n. En el siglo XXI la &uacute;nica revoluci&oacute;n posible es la revoluci&oacute;n de la vida. <br />Volvamos a los situacionistas , &eacute;stos ya calificaban las condiciones de vida de la sociedad capitalista como (no)vida. Los seres humanos s&oacute;lo somos importantes en cuanto a productores-consumidores. Fuera de eso no hay ni una pizca de humanidad en el sistema. Estamos llegando tambi&eacute;n al momento hist&oacute;rico en que las sociedades capitalistas occidentales pr&aacute;cticamente no necesitan ya productores. Alegr&eacute;monos de que todav&iacute;a necesiten alguien que compre ordenadores, relojes, coches, billetes de avi&oacute;n, televisores, etc, porque si no a buen seguro nos pasar&iacute;a como a los galgos que ya no pueden ganar en el can&oacute;dromo. As&iacute; que llegados a este punto es necesario alejarse del modelo de (no)vida, de la "cat&aacute;strofe cotidiana" a la que nos somete el sistema. Para el capitalismo somos recursos humanos, meras correas de transmisi&oacute;n por donde transitan intereses que a penas lleg&aacute;mos a comprender. En Europa occidental, el Estado, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de lucha obrera, se ha encargado de protegernos frente a algunos de los desmanes de la econom&iacute;a a la que tambi&eacute;n defiende. Pero poco a poco ese Estado del bienestar surgido de las cenizas de las guerras mundiales y del peligro de la revoluci&oacute;n obrera va llegando a su fin. Ya no hay peligro de revoluciones obreras. Ya no hay tampoco caretas, ni disimulos. Es el momento quiz&aacute;s de poner en marcha la revoluci&oacute;n de la vida, no s&oacute;lo para llevarle la contraria a Fukuyama, si no para poner palos en las ruedas del sistema y poder so&ntilde;ar con tener una vida plena.</p>]]></description><pubDate>Wed, 16 Jul 2008 13:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>CUADERNO DE VIAJE: TARDE DE VIERNES EN EL DARGAH</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/070801-cuaderno-de-viaje-tarde-de-viernes-en-el-dargah.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/070801-cuaderno-de-viaje-tarde-de-viernes-en-el-dargah.php</guid><description><![CDATA[<p>Es noviembre de 2007 y hemos quedado con Shahid, nuestro conductor durante las dos primeras semanas en la India, para que nos conduzca hasta Pushkar, un pueblecito situado en el coraz&oacute;n del Rajastan. A primera hora de la ma&ntilde;ana salimos de Udaipur para recorrer m&aacute;s de 300 kil&oacute;metros hacia el nordeste. Hace un par de d&iacute;as que ha comenzado la fiesta del Diwali, una de las celebraciones hind&uacute;s m&aacute;s importantes, la que conmemora el regreso del dios Rama a su reino tras derrotar al terrible demonio Ravana. Las cinco horas en la carretera se me hacen mon&oacute;tonas, cruzamos una y otra vez los mismos pueblos de casas y comercios abiertos a la calle, y el paisaje es yermo, plano, estepario. Shahid parece pensativo, extraviado, y nos contagia de una melancol&iacute;a silenciosa y ap&aacute;tica. Cuando el paisaje cambia y comienzan a dibujarse las m&aacute;gicas colinas puntiagudas del Nag Pahar (el monte de la Serpiente) adivinamos que ya estamos cerca. Pushkar es un pueblecito levantado alrededor de un lago que seg&uacute;n cuenta la leyenda surgi&oacute; de una flor de loto que dej&oacute; caer Brahma. Aqu&iacute;, en la India, todo est&aacute; intimamente ligado a lo sobrenatural, a la religi&oacute;n, a las creencias. Con m&aacute;s de 400 templos, este pueblo de apenas 15.000 habitantes, es uno de los centros de peregrinaci&oacute;n hind&uacute; m&aacute;s importantes. Las carreteras que llevan all&iacute; est&aacute;n salpicadas de sadhus harapientos y descalzos que caminan por las cunetas, En sus calles hay todo un ej&eacute;rcito de santones que duermen bajo los &aacute;rboles o en los porches de las casas. En todo el pueblo hay un ambiente entre m&iacute;stico y extra&ntilde;o, una mezcla rara entre modernidad y religi&oacute;n, que se traduce en que en Pushkar est&aacute; por ejemplo prohibido el consumo de carne pero a la vez es tambi&eacute;n famoso por su liberalismo en cuanto al consumo de psicotr&oacute;picos. Estamos emocionados de entrar en el m&iacute;tico Pushkar, y mucho m&aacute;s por hacerlo en el d&iacute;a grande del Diwali, pero antes, a tan s&oacute;lo 11 km de nuestro destino, vamos a tener una de las experiencias m&aacute;s intensas del viaje. De camino a uno de los corazones del hindu&iacute;smo nos vamos a topar de frente con otra de las grandes religiones de este pa&iacute;s. Antes de Pushkar la carretera cruza la ciudad de Ajmer, una bulliciosa villa de casi 500.000 almas. Shaid, que es de religi&oacute;n musulmana,  nos informa de que en la ciudad se halla el mausoleo del santo suf&iacute; Kwaja Muin al Din Chisti, el Dargah, uno de los centros isl&aacute;micos m&aacute;s importantes de toda la India. Es la primera vez que abre la boca en todo el viaje. Nos comenta que a pesar de haber estado en Ajmer cientos de veces llevando a extranjeros hacia Pushkar, nunca ha entrado en el Dargah, y que le gustar&iacute;a hacerlo alguna vez. Le decimos que pare y que vayamos. Hemos leido y nos hemos informado sobre lo que nos vamos a encontrar en Pushkar, aunque luego, como siempre, sobre el terreno todo sea diferente. Pero nada sabemos sobre el sitio al que nos dirijimos. Shaid conduce el Tata entre la multitud, la mayor&iacute;a de ellos atav&iacute;ados a la manera musulmana. Dejamos el coche en un parquing, Shahid se muestra intranquilo y caminamos tras &eacute;l a trav&eacute;s del gent&iacute;o, es media tarde de un viernes, d&iacute;a sagrado para musulmanes. Las calles adyacentes al mausoleo son un hervidero de gente, de ruido, de puestos callejeros que venden golosinas, libros religiosos, pa&ntilde;uelos y gorros, flores, ofrendas, de mendigos y ni&ntilde;os amputados por la lepra. Estoy a punto de pisar a un hombre con las piernas y los brazos retorcidos que se arrastra por el suelo. Cuando logramos llegar a la puerta del Dargah nos descalzamos y dejamos las sandalias junto a una monta&ntilde;a de zapatillas de todas clases. Pero la polic&iacute;a india, de malos modos, como siempre, nos impide entrar al interior con nuestras mochilas a la espalda. As&iacute; que nos vemos obligados a seguir de nuevo a Shaid, andando descalzos sobre las baldosas negras de la calle, de nuevo entre la multitud, sabiendo que si nos hacemos una herida en los pies en aquel momento podemos rezar para que las vacunas hagan efecto. Logramos dejar la mochila en una consigna cercana. Volvemos a la puerta de entrada al mausoleo, pasamos el detector de metales, ll&eacute;vamos la cabeza cubierta, as&iacute; que estamos dentro.<br />Kwaja Muin al Din Chisti fu&eacute; un santo suf&iacute; que lleg&oacute; a este lugar desde Persia en 1192. El segundo emperador mogol, Humayun, fu&eacute; el que finaliz&oacute; el mausoleo, si bien ha habido a&ntilde;adidos posteriores. En el interior tambi&eacute;n hay much&iacute;sima gente, aunque todo es m&aacute;s recogido. Cruzamos un patio donde unos hombres cocinan gachas para los m&aacute;s pobres en unos enormes calderos de hierro. El &aacute;mbiente es m&aacute;gico e intimidante. Entramos en el patio donde est&aacute; el sepulcro del santo, Shaid nos ordena que nos sentemos en el suelo junto a los dem&aacute;s, mientras &eacute;l se agolpa en la entrada del sepulcro para ofrecer las ofrendas que ha comprado. Nos percatamos entonces de que estamos solos, que somos los &uacute;nicos extranjeros y que no tenemos ni idea de lo que hace toda esta gente. Tratamos de no llamar la atenci&oacute;n. Nadie nos hace mucho caso a pesar de la curiosidad infinita de los indios. De repente todo el mundo se pone en pie, nos ponemos tambi&eacute;n en pie, por los altavoces comienza a tronar el canto del qawwali, la gente entona c&aacute;nticos siguiendo todo un ritual de gestos. Me emociono por la energ&iacute;a del lugar, se me humedecen los ojos sin saber por qu&eacute;. Shaid viene entonces en nuestra b&uacute;squeda, tiene los ojos enrojecidos y el gesto emocionado. Salimos del Dargah, la tarde cae deprisa y la noche nos alcanza ya en la calle, que sigue a rebosar de gente. Casi no hablamos, estamos extra&ntilde;amente impactados, caminamos como aut&oacute;matas, mi cabeza le da vueltas a miles de cosas, aquel lugar tiene la energ&iacute;a m&aacute;gica que los humanos damos a nuestras creencias. El Dargah, el mausoleo de Ajmer, es realmente un lugar sobrenatural.</p>]]></description><pubDate>Tue, 08 Jul 2008 01:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>CUADERNO DE VIAJE: LA FRONTERA ORIENTAL</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/052801-cuaderno-de-viaje-la-frontera-oriental.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/052801-cuaderno-de-viaje-la-frontera-oriental.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br /><br /><br />En Hassi Labied, pueblecito de casas de adobe asomado a las dunas del Erg Cheb&iacute;, el tiempo parece detenido en otra realidad. Estamos 5 kms al norte de Merzouga, un lugar perdido en el mapa que, sin embargo, vive hoy en d&iacute;a del numeroso turismo que atrae su cercan&iacute;a al desierto del S&aacute;hara. M&aacute;s all&aacute; s&oacute;lo hay arena y la frontera con Argelia.<br />Es curioso, pero esta frontera, la que separa Marruecos de Argelia, es la frontera cerrada m&aacute;s larga del mundo. 1500 kms, algunos de ellos en litigio entre ambos paises, cerrados a cal y canto desde que en 1994 tres argelinos afincados en Francia perpetraron un ataque terrorista contra el hotel Atlas-Asni de Marrackech en el que murieron dos turistas espa&ntilde;oles. A pesar de esto los litigios fronterizos fueron constantes desde que en 1964 Argelia accedi&oacute; a la independencia. Pero el &uacute;ltimo cierre es el m&aacute;s largo de la historia y esta frontera una de las m&aacute;s infranqueables del mundo. <br />Marruecos y Argelia tienen muchas cosas en com&uacute;n, pero llevan mir&aacute;ndose como enemigos casi desde el principio. En los 70 se enfrentaron por la cuesti&oacute;n saharaui (no hay que olvidar que la mayor&iacute;a de campos de refugiados saharauis se encuentran en suelo argelino) y en los 90 por la situaci&oacute;n de guerra civil que vivi&oacute; Argelia con el auge del islamismo. Como todas las fronteras cerradas &eacute;sta no s&oacute;lo separa a dos paises herrmanos, sino a miles de familias, obligadas a vivir con la separaci&oacute;n, y hunde la econom&iacute;a en una regi&oacute;n ya de por si pobre. <br />Al sur de Merzouga la linea fronteriza recorre impresionantes paisajes donde el viento juega con la arena y las dunas se ti&ntilde;en de rojo al atardecer. Mucho m&aacute;s al sur, en Tinduf, donde comienza el territorio del antiguo S&aacute;hara Occidental, ambos paises acumulan al grueso de sus ej&eacute;rcitos, que se miran frente a frente en las arenas del desierto. Desde Merzouga hacia el norte, Marruecos y Argelia se codean con desconfianza, pero se codean al fin y al cabo.<br />En Hassi Labied decidimos alquilar un taxi, uno de esos viejos Mercedes, para que nos lleve hasta Figuig, 500 kms al norte. Tomamos la nueva carretera asfaltada que nos conduce hasta Rissani, donde nos despedimos de Rachid y Akur, nuestros anfitriones. Akur tiene veintitantos a&ntilde;os, una miop&iacute;a bastante extrema y una sonrisa franca y contagiosa, aunque mellada y de dientes negros. Antes de salir de Rissani, Akur nos hace un &uacute;ltimo favor y nos consigue 10 gramos de oloroso hach&iacute;s. Nos despedimos de ellos con pena y les prometemos volver. Despu&eacute;s el viejo Mercedes enfila hacia Erfoud.&nbsp; A partir de Erfoud la carretera, estrecha y la mayor parte del tiempo recta hasta el horizonte, cruza un desierto pedregoso donde de vez en cuando se alza una monta&ntilde;a surgida de la nada. Dentro del taxi nosotros nos dedicamos a fumar hach&iacute;s, menos cuando el taxista nos avisa de la presencia de alg&uacute;n control policial&nbsp; y a mirar el paisaje. Durante cinco horas recorremos una tierra hostil pero sublime, me sumo en mis pensamientos, que s&oacute;lo son rotos por las pocas muestras de humanidad que vemos en el camino: normalmente mujeres que pastorean cabras en las cunetas de la carretera. Entramos en el pueblo de Bouarfa despu&eacute;s de bastantes horas sin encontrar nada en el camino. Repostamos y seguimos el camino entre impresionantes monta&ntilde;as que dejan paso a valles pedregosos donde la luz cobra un sentido irreal. A pocos kil&oacute;metros de nuestro destino un &uacute;ltimo control policial. En medio de la carretera que cruza este desierto de piedra se divisa una garita peque&ntilde;a donde dos agentes de la gendarmer&iacute;a marroqu&iacute; hacen guardia en mitad de la nada. Nos detenemos y nos hacen salir del veh&iacute;culo, les entregamos los pasaportes y comienzan a rellenar unas toscas fichas hechas a mano. El aire es helado y a nuestro alrededor solo hay piedras y unos perros semiabandonados con los que nos entretenemos jugando. Hace tanto frio que fumamos con fuerza, casi como si el humo pudiera calentar o protegernos del aire afilado. Los gendarmes, como casi todo en este pa&iacute;s, no son precisamente r&aacute;pidos. Nos hacen algunas preguntas: &iquest;hasta cuando nos pensamos quedar en Figuig? &iquest;qu&eacute; vamos a hacer all&iacute;?, ese tipo de preguntas que suele hacer la polic&iacute;a en todos los lugares del mundo. Al final nos desean suerte y seguimos nuestro camino.<br />Figuig es un oasis en medio del p&aacute;ramo. 200.000 palmeras datileras regadas por pozos artesianos. Siete comunidades o ksars (asentamientos fortificados) de color ocre que antiguamente se disputaban el control del palmeral y los accesos al agua. Figuig se encuentra fuera de los circuitos tur&iacute;sticos, y es un pueblo tranquilo de gente amable y pac&iacute;fica. Pero no siempre fu&eacute; as&iacute;, hasta 1995 era el segundo paso fronterizo m&aacute;s importante de Marruecos despu&eacute;s de Oujda, y lugar de paso de los peregrinos que viajaban a La Meca. Hoy en d&iacute;a, s&oacute;lo dispone de dos hoteles, uno de ellos bastante decadente, a pesar de que el pueblo bien merece una visita. El segundo d&iacute;a alquilamos una bicicleta y recorremos los escasos dos kil&oacute;metros que lo separan de la frontera cerrada. El asfalto se encuentra en mal estado. El &uacute;nico gendarme marroqu&iacute; que nos sale al paso es un tipo simp&aacute;tico, no nos deja hacer fotos a los puestos de control abandonados ni a las barreras, pero sonriendo nos se&ntilde;ala hacia Argelia y nos comenta que de momento all&iacute; no tienen problemas con los vecinos del este. Sin embargo, el cierre de la frontera ha privado a Figuig del grueso de su palmeral, que ha quedado en territorio argelino. Los que tienen familia al otro lado consiguen que sus parientes se ocupen de las palmeras, los que no, asisten impotentes a su deterioro. La econom&iacute;a local hace tiempo que est&aacute; en crisis y la emigraci&oacute;n va vaciando poco a poco este pueblo peculiar. S&oacute;lo las divisas que los emigrantes env&iacute;an desde Europa mantiene a Figuig con vida. Al otro lado Beni Ounif, el primer pueblo argelino.<br />Salimos al amanecer de Figuig en un autocar de la CTM, rumbo al norte, siguiendo la linea fronteriza, hasta Oujda, la ciudad m&aacute;s grande del Marruecos oriental, ya a tan solo 60 Kms del Mediterr&aacute;neo. Oujda es una ciudad en expansi&oacute;n, relativamente moderna, que lleva varios a&ntilde;os intentando olvidarse de Argelia y de que alguna vez la ciudad le deb&iacute;a toda su prosperidad a ser el paso fronterizo m&aacute;s importante del pa&iacute;s. Sin embargo, las huellas de la decadencia econ&oacute;mica que supuso el cierre de la frontera son todav&iacute;a visibles: hoteles destartalados, caf&eacute;s abandonados, ...&nbsp; En el puesto fronterizo, donde se llega a trav&eacute;s de una calzada llena de obst&aacute;culos y barreras, la polic&iacute;a marroqu&iacute; monta guardia con desgana. Por supuesto, no se pueden hacer fotos.<br />Como toda frontera que se precie, en los alrededores de Oujda se practica el contrabando, sobretodo de combustible, en coches que llegan a transportar hasta 1500 litros, y que de una forma suicida se juegan la vida transportando desde Argelia combustible para el mercado marroqu&iacute;. Junto con el combustible, el tr&aacute;fico de drogas y la inmigraci&oacute;n ilegal son otros de los negocios que afloran en la frontera. En los alrededores de Oujda florecen los asentamientos de subsaharianos que tienen como meta cruzar a Europa. <br />Ya no seguimos m&aacute;s al norte, en la estaci&oacute;n de trenes de Oujda, moderna y funcional, compramos un billete para Fez. <br />En los &uacute;ltimos a&ntilde;os Mohamed VI, el rey de Marruecos, ha hecho gestos apaciguadores hacia Argelia. De hecho, desde 2005, se han suprimido los visados para marroqu&iacute;es y argelinos que pretenden viajar al pa&iacute;s vecino, pero la reapertura de la frontera es un tema m&aacute;s complicado. Argelia supedita este tema a la soluci&oacute;n del conflicto saharaui. Mientras tanto, para viajar desde, por ejemplo, Aghbal (Marruecos) hasta Nedroma (Argelia) que distan s&oacute;lo 40 kms y donde viven familias separadas, un marroqu&iacute; deber&iacute;a ir a Oujda, desde all&iacute; a Casablanca y luego volar a Or&aacute;n y recorrer por carretera 200 kms hasta Nedroma.<br />Una realidad que est&aacute; a pocos kil&oacute;metros de la Pen&iacute;nsula, al otro lado del Estrecho.<br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 28 May 2008 12:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>ABOLIENDO EL FUTURO: UNABOMBER FOR PRESIDENT</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/051901-aboliendo-el-futuro-unabomber-for-president.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/051901-aboliendo-el-futuro-unabomber-for-president.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br /><br /><br />En los a&ntilde;os 80 y 90 hab&iacute;a una pintada que aparec&iacute;a peri&oacute;dicamente en muchos muros de ciudades y universidades estadounidenses. Siempre hab&iacute;a alg&uacute;n encargado de la limpieza que la borraba, pero siempre hab&iacute;a alguien que ampar&aacute;ndose en la oscuridad volv&iacute;a a realizarla. "Unabomber for President" dec&iacute;a la pintada. &iquest;Pero qui&eacute;n era Unabomber?. Durante dos d&eacute;cadas el FBI le tuvo en el n&uacute;mero 1 de los m&aacute;s buscados, se llegaron a ofrecer un mill&oacute;n de dolares por su cabeza y se lleg&oacute; a dudar si era un grupo o una persona, si era un loco o un revolucionario. En 1995 Unabomber, que habla como si fuera una organizaci&oacute;n, logra que The Whasington Post y The New York Times publiquen bajo coacci&oacute;n un manifiesto titulado "La sociedad industrial y su futuro". La polic&iacute;a espera que alg&uacute;n fragmento del texto o su estilo le delaten, que alguien le reconozca. Y as&iacute; es. Su hermano, que lee el manifiesto en la prensa, comienza a ver semejanzas entre las ideas que se exponen all&iacute; y las cartas que el hermano ha enviado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a su madre. Suena el tel&eacute;fono en alguna oficina del FBI. "Este es nuestro hombre" dicen los agentes federales al ministro de Justicia. En abril de 1996 el FBI detiene en una caba&ntilde;a rec&oacute;ndita situada en una zona agreste de la Cordillera de Montana a Theodore Kaczynski.<br /><br />"La Revoluci&oacute;n Industrial y sus consecuencias han sido un desastre para la humanidad. Ha aumentado la esperanza de vida de aquellos que viven en sociedades avanzadas, pero desestabiliz&oacute; a la par la sociedad, esclavizando a los hombres con humillaciones que han conducido a un general sufrimiento psicol&oacute;gico (que en el Tercer Mundo es a la vez sufrimiento f&iacute;sico) causando severos da&ntilde;os a la Naturaleza". <br />Theodore Kaczynski nace en 1942 en Chicago, en una familia de origen polaco. Se gradu&oacute; en Matem&aacute;ticas en la prestigiosa universidad de Harvard y lleg&oacute; a trabajar como profesor en la Universidad de Berkeley. En 1969 renuncia a su trabajo y huye de la sociedad instal&aacute;ndose en una caba&ntilde;a sin agua ni electricidad en las monta&ntilde;as de Montana, donde cobra sentido dentro de su cerebro  la idea de que el progreso tecnol&oacute;gico es el culpable de los males a los que est&aacute; abocada la humanidad. "Abogo por una revoluci&oacute;n contra el sistema industrial -escribe en una carta a su madre- No se trata en ning&uacute;n modo de una revoluci&oacute;n de car&aacute;cter pol&iacute;tico pues su objetivo no es derrocar gobiernos sino sistemas econ&oacute;micos y poderes tecnol&oacute;gicos convertidos en la m&eacute;dula de esta sociedad". Una ma&ntilde;ana de 1978 Kaczynski despert&oacute; y ya no le bastaba el susurro del viento entre los &aacute;rboles, ni los libros de matem&aacute;ticas, decidi&oacute; comenzar esa revoluci&oacute;n de la que hablaba. Y la revoluci&oacute;n cobr&oacute; vida en forma de paquete bomba. <br />El primer paquete bomba le amput&oacute; dos dedos a un guarda de seguridad de la Universidad de North-Western. Hab&iacute;a nacido Unabomber. Seg&uacute;n Sartre hay diferencias entre un hombre en guerra y un miserable. &iquest;Luchaba Unabomber contra la sociedad o contra s&iacute; mismo?. Un hombre en guerra vive en sociedad, posee sus mitos y tiene esperanza, considera digna su lucha y es un exceso de cordura el que le ha llevado a su guerra. Un miserable era para Sartre un solitario sin mitos, sin esperanza, que no concede nobleza a sus actos y que ha llegado a su situaci&oacute;n arrastrado por la locura. &iquest;Es Kaczynski un hombre demasiado cuerdo o un loco? &iquest;Es un hombre en guerra o un miserable?.<br /><br />"Es imposible -dice Kaczynski- que conservemos la esperanza de que pueda reformarse el sistema actual, reconciliando la libertad humana con la tecnolog&iacute;a. La &uacute;nica posibilidad es prescindir completamente del sistema tecnol&oacute;gico-industrial". Unabomber ten&iacute;a claro quienes eran sus enemigos y comenz&oacute; a sembrar de cartas bombas el pa&iacute;s: fabricantes de computadoras, l&iacute;neas a&eacute;reas, pensadores neoliberales, televisiones, ...  En Noviembre del 78 una bomba estalla en un Boeing 727 de American Airlines oblig&aacute;ndole a hacer un aterrizaje de emergencia. La polic&iacute;a de todo el pa&iacute;s ya anda tras sus pasos. En los muros hay gente escribiendo "Unabomber for President". <br /><br />Y as&iacute; durante un mont&oacute;n de a&ntilde;os: en 1980 una carta bomba contra el presidente de United Airlines, en el 81 otro atentado contra un aula de la Universidad de Utah, al a&ntilde;o siguiente hiere a la secretaria de la Universidad de Nashville y a un profesor de inform&aacute;tica de Berkeley, otro estudiante de Berkeley, la Boeing Company, una tienda de ordenadores de Michigan en 1985 y otra en Salk Lake City en el 87, y suma y sigue, un doctor en gen&eacute;tica de San Francisco, un ejecutivo publicitario, ...  Durante 18 a&ntilde;os Unabomber logra poner en jaque al FBI pero tamb&eacute;n ve que, en contra de algunos de sus pron&oacute;sticos, la revoluci&oacute;n que &eacute;l  puso en marcha mediante la acci&oacute;n directa no ha dado los frutos esperados. En una carta al Whasington Post y al New York Times Unabomber comunica su decisi&oacute;n de abandonar la lucha armada si algunos medios de comunicaci&oacute;n difunden un manifiesto. El 19 de septiembre de 1995 The Whasington Post publica "La sociedad industrial y su futuro". Kaczynski vuelve de momento a sus bosques.<br /><br />Y luego la historia ya est&aacute; contada. Su hermano David pone en alerta al FBI sobre la identidad y paradero de Theodore. Cuando la polic&iacute;a llega a la caba&ntilde;a de Montana encuentran material suficiente para fabricar varias bombas. Comprueban que Theodore Kaczynski no es otro ermita&ntilde;o en guerra contra el mundo de los que pueblan las zonas rec&oacute;nditas de Norteam&eacute;rica, sino el propio Unabomber. En 1998 se le condena a cadena perpetua por su responsabilidad en los 3 muertos y 23 heridos que hab&iacute;an causado sus atentados explosivos. Mientras, comenzamos a leer "La sociedad industrial y su futuro": "La Revoluci&oacute;n Industrial y sus consecuencias han sido un desastre para la raza humana...". <br />&iquest;Unabomber for President?.<br /><br /><br /><br /><br /><br />Enlace a La Sociedad Industrial y su Futuro, por Theodore Kaczynski.</p><p><a href="http://www.sindominio.net/ecotopia/textos/unabomber.html">http://www.sindominio.net/ecotopia/textos/unabomber.html</a></p>]]></description><pubDate>Mon, 19 May 2008 15:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Zerzan versus Tyler Durden</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/042201-zerzan-versus-tyler-durden.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/042201-zerzan-versus-tyler-durden.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br />"Todo lo que posees acabar&aacute; posey&eacute;ndote".<br /><br /> "No sois vuestra cuenta corriente. No sois el coche que ten&eacute;is, ni el contenido de vuestra cartera. No sois vuestros pantalones. Sois la mierda cantante y danzante del mundo".<br /><br /><br /><br />A raiz de &eacute;stas y algunas frases m&aacute;s de Fight Club, la pel&iacute;cula de David Fincher (1999) basada en la novela hom&oacute;nima de Chuck Palaniuk, me ha venido a la mente el a&ntilde;o de estreno de la pel&iacute;cula y un nombre:<br />1999, el a&ntilde;o de estreno de la pel&iacute;cula de Fincher, fue tambi&eacute;n la fecha de los disturbios que se organizaron contra la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio en Seattle. El germen de un movimiento m&aacute;s amplio que tuvo ecos en Barcelona o G&eacute;nova y que hoy en d&iacute;a viene a llamarse algo as&iacute; como movimiento antiglobalizaci&oacute;n. En aquellos d&iacute;as se hicieron tambi&eacute;n famosos los Black Bloc, los grupos vinculados al anarquismo de acci&oacute;n directa. Y con ellos un nombre:<br />El nombre es John Zerzan. Nacido en 1943 en Oreg&oacute;n, de padres checos, Zerzan es un fil&oacute;sofo y pensador estadounidense de ideolog&iacute;a anarco-primitivista al que se acus&oacute; de estar detr&aacute;s de los radicales de Seattle. Parte de la prensa le acus&oacute; aquellos d&iacute;as no s&oacute;lo de ser el instigador de los Black Bloc, sino tambi&eacute;n de haber planeado todo lo que sucedi&oacute; en la ciudad norteamericana aquel mes de noviembre. La historia es bien sabida: m&aacute;s de 100.000 personas mantuvieron en jaque a la polic&iacute;a durante varios d&iacute;as e hicieron fracasar la Ronda del Milenio de la OMC. Surg&iacute;a una nueva forma de entender las relaciones sociales al margen de la que el capitalismo impon&iacute;a. Una amalgama ideol&oacute;gica que se resum&iacute;a en la confrontaci&oacute;n contra un sistema que convierte a los ciudadanos en meros consumidores o que hace que los intereses de las grandes compa&ntilde;&iacute;as est&eacute;n por encima de la sostenibilidad ambiental y humana. &iquest;Les suena esto a los que han visto Fight Club? Dijo Zerzan de la pel&iacute;cula que era el ejemplo de una nueva conciencia contracultural, y es que los postulados del film, a pesar de ser algo confusos ideol&oacute;gicamente, anticipan lo que iba a pasar en Seattle. Hasta parece verse la mano del propio Zerzan, que lleva a&ntilde;os teorizando contra la civilizaci&oacute;n, que &eacute;l entiende como una alienaci&oacute;n del individuo. As&iacute;, el ser humano s&oacute;lo puede alcanzar la felicidad y la justicia renunciando a todo lo material, a toda la tecnolog&iacute;a que nos convierte en esclavos del sistema, huyendo de las ciudades, que son monstruos sin futuro, denunciando la divisi&oacute;n del trabajo que nos convierte en piezas del engranaje. Sigue diciendo Zerzan que hay que volver a un tipo de sociedad primitivista y destruir todo lo que nos ata a la civilizaci&oacute;n. La domesticaci&oacute;n del ser humano y de todo lo que le rodea es un problema, porque se traduce en dominio, en posesi&oacute;n; dominio sobre la naturaleza, dominio sobre otros seres humanos. La maldad del sistema es hacernos poseedores de objetos m&aacute;s all&aacute; de lo necesario para vivir. <br />Hay en todo este nihilismo &aacute;crata de Zerzan una conexi&oacute;n evidente con el film de Fincher, as&iacute; como de ambos con la conciencia de los movimientos antiglobalizaci&oacute;n de car&aacute;cter antisistema. "La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar cosas que no necesitamos (...) y estamos muy, muy cabreados", dice el personaje de Tyler Durden en la pel&iacute;cula, como si fuera la s&iacute;ntesis que condujo a Zerzan y los suyos a hacerse con las calles de Seattle en aquel lejano ya 1999. La misma conexi&oacute;n que llev&oacute; al fil&oacute;sofo norteamericano a la carcel para entrevistarse con Theodore Kacynski, Unabomber, el matem&aacute;tico terrorista anacoreta que se dedicaba en sus ratos libres a enviar paquetes explosivos en protesta contra la tecnolog&iacute;a y la sociedad. Pero &eacute;ste, por s&iacute; solo, merece un cap&iacute;tulo a parte.</p><p>Para interesados en las ideas de John Zerzan:</p><p><a href="http://www.lisergia.net/quebelloesvivir/pensamientograve/Zerzan.html" target="_blank">http://www.lisergia.net/quebelloesvivir/pensamientograve/Zerzan.html</a></p>]]></description><pubDate>Tue, 22 Apr 2008 13:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cosas que me provocan</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041801-cosas-que-me-provocan.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041801-cosas-que-me-provocan.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br />Algunos me llaman quisquilloso,o sea se, que me molestan cosas nimias, quiz&aacute;s absurdas. Que siempre estoy pendiente de los detalles m&aacute;s superfluos y que carecen de importancia. No se. Quiz&aacute;s. Todo esto viene al caso de un episodio que me pas&oacute; ayer. Eran m&aacute;s o menos las siete de la tarde. Mi amiga Sonia y yo est&aacute;bamos tranquilamente tomando una ca&ntilde;a sentados en una terraza de la Plaza de la Vila. De repente, sin hacer mucho ruido, se concentr&oacute; frente a la fachada del ayuntamiento una treintena de personas, padres de familia con ni&ntilde;os. Llevaban una pancarta, llegaron a gritar algo. Vaya, que estaba demasiado enfrascado en mi conversaci&oacute;n para prestarles atenci&oacute;n. Al otro lado de la calle, custodiando la puerta del ayuntamiento aparecieron 5 o 6 polic&iacute;as municipales y 3 Mossos d&rsquo;Escuadra, dos chicos y una chica. No parec&iacute;a que fuera a desatarse all&iacute; mismo la revoluci&oacute;n, la verdad. Dos de los Mossos, con las manos cruzadas detr&aacute;s de la espalda y frente a la concentraci&oacute;n, mascaban chicle. Me fij&eacute; bi&eacute;n. Si, si. Mascaban chicle con amplios movimientos de mand&iacute;bula. <br />F&iacute;jate, f&iacute;jate, le dije a mi amiga Sonia, fijate en los mossos mascando chicle.<br />&iquest;Y qu&eacute;?.<br />Joder, no lo ves, est&aacute;n de servicio, no deber&iacute;an estar mascando chicle como si fueran unos chulos de discoteca.<br />No se. Desconozco si hay una normativa que les impida mascar chicle, como la hay en otros trabajos, pero si no existe deber&iacute;a implantarse. Hace un par de meses el debate sobre las normas de comportamiento que debe respetar un representante del orden salt&oacute; a los medios de comunicaci&oacute;n franceses. El presidente galo, si, ese, el marido de Carla Bruni, comunic&oacute; a los mandos policiales que a partir de ahora no se pod&iacute;a tutear a los ciudadanos, ni sacar el brazo por la ventanilla del coche patrulla mientras se conduc&iacute;a, ni mostrar ning&uacute;n tipo de actitud provocativa. No se si dijo algo sobre mascar chicle, pero supongo que si, no hay nada m&aacute;s provocador que un polic&iacute;a mascando efusivamente un chicle con pose chulesca. Aunque no ponga pose chulesca el chicle ya te la da. Como una m&aacute;scara. &iquest;Soy el &uacute;nico que lo ve asi? &iquest;Ser&eacute; demasiado quisquilloso? No lo se, pero la pr&oacute;xima vez que vea a un poli mascando chicle me pienso enterar de si lo pueden hacer o no. Y tanto si lo pueden hacer como si no voy a armar una gorda. Porque si. Por provocarme..</p>]]></description><pubDate>Fri, 18 Apr 2008 16:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>Llorando a aquella que crey&#xF3; amarme III</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041703-llorando-a-aquella-que-creyo-amarme-iii.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041703-llorando-a-aquella-que-creyo-amarme-iii.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Thu, 17 Apr 2008 12:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>Llorando a aquella que crey&#xF3; amarme II</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041702-llorando-a-aquella-que-creyo-amarme-ii.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041702-llorando-a-aquella-que-creyo-amarme-ii.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Thu, 17 Apr 2008 12:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>Llorando a aquella que crey&#xF3; amarme</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041701-llorando-a-aquella-que-creyo-amarme.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041701-llorando-a-aquella-que-creyo-amarme.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br /><br /><br /><br />Alberto Garc&iacute;a-Alix (Le&oacute;n, 1954), es uno de los fot&oacute;grafos que m&aacute;s admiro. Seguidor de Richard Avedon, Diane Arbus o Willian Klein, Garc&iacute;a-Alix recibi&oacute; en 1999 el Premio Nacional de Fotograf&iacute;a en reconocimiento a m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de trabajo. Fu&eacute; protagonista de la Movida Madrile&ntilde;a, que document&oacute; en una serie de fotograf&iacute;as, e impulsor de la cultura underground espa&ntilde;ola gracias a su labor como fot&oacute;grafo y desde las p&aacute;ginas de revistas como El canto de la tripulaci&oacute;n. Baj&oacute; a los infiernos y fotografi&oacute; lo que suced&iacute;a a su alrededor. Ese es su elemento definitorio, Garcia-Alix documenta lo com&uacute;n, lo que le rodea: sus amigos, los sitios por los que pasa, las cosas que le atraen... Su obra retrata lo grotesco, lo vulgar, lo repudiado, lo que se sale de lo com&uacute;n, lo feo, en un esfuerzo por alumbrar los rincones descarnados de la humanidad. <br />Garc&iacute;a-Alix, tatuado, patillas anchas, mirada franca, fumador y bebedor, rebelde, ha fotografiado siempre aquello inexplorado para poner ante el espectador una realidad inquietante de la que se suele huir. De esa forma el fot&oacute;grafo cuestiona la vida y los caminos que conducen al cielo. Abonado al blanco y negro y lejos, todav&iacute;a hoy, de la fotograf&iacute;a digital, son conocidas sus series sobre pornograf&iacute;a, drogas, prostituci&oacute;n, m&uacute;sica, motos, tatuajes, as&iacute; como sus retratos y autoretratos. Vamos, las cosas que le han obsesionado siempre. <br />Dice Garc&iacute;a-Alix que gracias a sus pecados saca mayor partido a sus ojos, por eso tambi&eacute;n gracias a nuestros pecados espero que algui&eacute;n nos recompense con tener su obra siempre cerca. Sus fotograf&iacute;as te gritan a la cara, son intensas, tremendamente po&eacute;ticas. Con &eacute;l no caben med&iacute;as tintas.</p>]]></description><pubDate>Thu, 17 Apr 2008 12:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cuestionario</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041602-cuestionario.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041602-cuestionario.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br /><br /><br />Nombre: On the road.<br />Edad: 33 <br />Edad del blog: es un beb&eacute; todav&iacute;a.<br />Profesi&oacute;n: en las listas del INEM.<br /><br /><br />&iquest;Por qu&eacute; comenzaste a escribir tu blog?<br />Para matar el tiempo.<br /><br />&iquest;Como elegiste su tem&aacute;tica?<br />Tengo la insana costumbre de pasarme el d&iacute;a mir&aacute;ndome el ombligo.<br /><br />&iquest;C&uacute;anto tiempo dedicas a mantener tu bit&aacute;cora?<br />M&aacute;s de lo que parece a simple vista.<br /><br />&iquest;Qu&eacute; significa tu blog para ti?<br />Como???<br /><br />&iquest;Te sientes parte de la comunidad de blogeros?<br />Rotundamente no.<br /><br />&iquest;Crees que los blogs son una moda pasajera?<br />Todo es pasajero.<br /><br />&iquest;Has establecido una relaci&oacute;n personal con alguien que hayas conocido a trav&eacute;s del blog?<br />No, de momento s&oacute;lo lo leen los amigos a los que apunto con el revolver.<br /><br />&iquest;Esperas ganar dinero con el blog?<br />&iquest;Y si no para qu&eacute; co&ntilde;o lo hago?</p>]]></description><pubDate>Wed, 16 Apr 2008 19:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>Disparando contra la televisi&#xF3;n</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041601-disparando-contra-la-television.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041601-disparando-contra-la-television.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br />La semana pasada v&iacute; en Cuatro uno de los reportajes que el conocido periodista Jon Sistiaga firma mensualmente para la cadena: Secuestrados: agon&iacute;a en la oscuridad. Yo, que ten&iacute;a m&aacute;s o menos valorado al reportero vasco, me sorprend&iacute; del tratamiento que en el citado reportaje se di&oacute; al tema de los secuestros en Colombia. El reportaje comienza con una entrevista al cantante colombiano Juanes, cosa que, lo siento por mis prejuicios absurdos, ya me di&oacute; mala espina. La columna vertebral de la hora y pico de reportaje eran las declaraciones del marido de la pol&iacute;tica franco-colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC desde 2002, y una voz en off que lee fragmentos de la &uacute;ltima carta que Ingrid envi&oacute; a su familia. El resto del reportaje son mayoritariamente declaraciones de ministros, exsecuestrados o desertores de la guerrilla que ahora trabajan para el Gobierno. Lo &uacute;nico un poco inusual son las breves declaraciones de uno de los l&iacute;deres del ELN desde la carcel o las grabaciones desde la selva de im&aacute;genes de la guerrilla.<br />Sistiaga narra de una forma totalmente subjetiva y bastante panfletaria su visi&oacute;n del asunto, acusa a la guerrilla pr&aacute;cticamente de todos los males de Colombia y mezcla, de una manera ca&oacute;tica (no quiero pensar que intencionada), el negocio del secuestro en el pa&iacute;s, que no s&oacute;lo se ci&ntilde;e a las FARC, sino que incluye la delincuencia com&uacute;n, las mafias, ... <br />Se entiende que secuestrar es malo, que retener a una persona contra su voluntad para conseguir dinero o alguna contraprestaci&oacute;n est&aacute; mal, eso no hace falta ni decirlo, que las FARC actuan mal al mantener a m&aacute;s de 700 secuestrados en la selva, pero de ah&iacute; a ironizar sobre las declaraciones de los mandos guerrilleros, a lanzar frases con un contenido pol&iacute;tico de primaria o a decir que como la guerrilla se financia con el negocio de la coca&iacute;na ya no puede hacer propuestas pol&iacute;ticas, hay un gran salto. <br />Lo siento Jon, pero no puedo darte mi benepl&aacute;cito. Tu reportaje es lo m&aacute;s superficial y &ntilde;o&ntilde;a que he visto sobre el tema.</p>]]></description><pubDate>Wed, 16 Apr 2008 16:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>Desde la trinchera c&#xF3;smica: Montero Glez.</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041502-desde-la-trinchera-cosmica-montero-glez-.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041502-desde-la-trinchera-cosmica-montero-glez-.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br /><br />Estos &uacute;ltimos d&iacute;as ando enfrascado en la lectura de la tercera novela de un autor poco conocido pero que desde aqu&iacute; quiero reivindicar. El escritor es el madrile&ntilde;o Montero Glez y el libro es su tercera novela despu&eacute;s de Sed de Champ&aacute;n (1999) y Cuando la noche obliga (2003), Manteca Color&aacute; (2005). Montero Glez es un tipo raro, se march&oacute; del Madrid castizo que tan bien retrat&oacute; en su primera novela y fue a aposentar su culo inquieto cerca del Estrecho, de donde le vino la inspiraci&oacute;n para escribir las desventuras del Roque, que como el Charolito de Sed de champ&aacute;n, es algui&eacute;n que desde la cuna le ha tocado vivir al margen de la ley. La prosa de Montero Glez es osada y valiente, repleta de vertiginosos di&aacute;logos ca&ntilde;&iacute;s, de inspiraci&oacute;n cinematogr&aacute;fica, provocadora, castiza. Una voz diferente dentro del panorama de nuestras letras, como dijo Carlos Barba en La Vanguardia "un cruce estrafalario entre Lorca y Tarantino". <br />En Manteca Color&aacute; la historia es sencilla: el Roque, que acaba de salir de la carcel vuelve a Conil de la Frontera, su pueblo gaditano, para hacerse cargo del  transporte de un alijo de hach&iacute;s que lleva un barco frente a la costa marroqu&iacute; por orden del Coronel, uno de sus antiguos jefes. Lo que &eacute;l espera sea un trabajo sencillo se convierte en una trampa de la que no le ser&aacute; sencillo huir. A partir de aqu&iacute; todo se complica para el Roque. Desde el t&iacute;tulo toda la novela transpira ese ambiente de la Andaluc&iacute;a aut&eacute;ntica, esa Andaluc&iacute;a de mantec&aacute; color&aacute;, de V&iacute;rgenes, de la calor, de toldos de Cruzcampo, de luces en la noche para dirigir los alijos del moro, de bardeos y T&iacute;o Pepe. Una prosa, la que maneja Montero Glez, que te sale al paso cortando el aire como el filo de una navaja en una reyerta: brillante, ruidosa, peligrosa. Con frases que te hacen jalear, temblar o reir: "el Roque no se deten&iacute;a por nadie ni por naide",  "el que ignora su miedo es d&eacute;bil, y el Roque, que no era d&eacute;bil, sinti&oacute; el tiburon del terror navegarle las tripas", "que ser pobre y honrao al mismo tiempo es como hacer pan con hostias". <br />A raiz de esta lectura me han venido a la cabeza algunas reflexiones en torno al localismo o costumbrismo del arte. En Espa&ntilde;a no hay peor insulto que ese. Si te acusan de localista est&aacute;s perdido. Sin embargo, Manteca Color&aacute; es un ejemplo, podr&iacute;amos poner muchos m&aacute;s, de una obra absolutamente localista que no pierde un &aacute;pice de su fidelidad, de su calidad, y que es precisamente en este costumbrismo en el que se basa. El Roque no puede ser m&aacute;s que de ese sur que mira al mar y que vive gracias a lo que produce la zona: el pescao, el tr&aacute;fico,... Y el lenguaje es el lenguaje que se usa en las tabernas y en las calles de C&aacute;diz. Estamos tan acostumbrados y colonizados por la cultura anglosajona y, sobretodo, norteamericana, que a veces no percibimos que sus libros, sus pel&iacute;culas, su m&uacute;sica, son de un localismo extremo. Los artistas norteamericanos fabulan con materiales cercanos que nosotros, en nuestra lejan&iacute;a, percibimos como abstractos, universales. &iquest;Hay algo m&aacute;s localista que hablar del prototipo intelectual que vive en Manhattan como hace Woody Allen? Y esto no evita que sus pel&iacute;culas sean aplaudidas en todo el mundo. &iquest;Algo m&aacute;s costumbrista que las canciones de Cohen, que las novelas de McCarthy?. <br />Por eso s&iacute;, Manteca Color&aacute; (que, por cierto, para qui&eacute;n no lo sepa, es una manteca de cerdo de color anaranjado por el piment&oacute;n, que est&aacute; cocinada con trozos de carne de cerdo, laurel y or&eacute;gano y que en muchos lugares del sur de Espa&ntilde;a sirve para untar tostadas, sobretodo a la hora del desayuno), es una novela ferozmente localista y tremendamente buena. Y ahora, como escribi&oacute; P&eacute;rez Reverte a prop&oacute;sito de su autor, vayan y le&aacute;nlo, si es que tienen huevos.</p>]]></description><pubDate>Tue, 15 Apr 2008 21:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>Postcards from India (extracto)</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041501-postcards-from-india-extracto-.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041501-postcards-from-india-extracto-.php</guid><description><![CDATA[<p><br /><br />13 de noviembre de 2007<br /><br />Nos levantamos temprano en la habitaci&oacute;n enmoquetada y sucia de nuestro hotel de las afueras de Jaipur. La calle es como un inmenso desguaze de autocares, el peque&ntilde;o Tata de Shaid, que &eacute;ste limpia con cuidado cada ma&ntilde;ana, es como un coche de juguete en medio de aquel descampado lleno de autocares desvencijados. Partimos hacia el este, 300 km que hacemos en 5 horas que se hacen pesadas. La carretera est&aacute; todo el rato repleta de veh&iacute;culos, animales y personas. Cruzamos los t&iacute;picos pueblos cuya gente parece estar en su totalidad tambi&eacute;n en la calle. Dejamos atr&aacute;s Rajast&aacute;n y entramos en el estado de Uttar Pradesh. Cerca de las dos de la tarde entramos por fin en la populosa Agra. Agra es una ciudad industrial donde viven un mill&oacute;n y medio de personas, fundada por los mogoles en el s. XVI. Situada en la llanura del Ganges, en la orilla occidental del rio Yamuna. Hoy en d&iacute;a, la ciudad parece sucia, contaminada, repleta de riscksaws y cicloriscksaws, de mendigos y de vendedores de recuerdos y baratijas.<br />Paramos a comer en un restaurante de ambiente familiar, oscuro, decadente. Luego Shaid me deja en una oficina de cambio, cambio en rupias 100 euros y me cobran el inter&eacute;s m&aacute;s alto de toda la India. Leo en la gu&iacute;a que en Agra esto es normal. Despu&eacute;s el Tata nos deja a la entrada de un gran parque repleto de gente, quedamos con Shaid a las 8 en el mismo lugar. El parque que conduce al Taj Mahal esta lleno de mendigos, turistas, vendedores de souvenirs. Compramos la entrada (750 rupias para los extranjeros!!) y nos ponemos en las enormes colas que conducen al detector de metales que franquea la entrada. Hay una cola para mujeres y otra para hombres. No se por qu&eacute; la de las mujeres no avanza. O tienen m&aacute;s ropa y cuesta registrarlas o todas tienen pinta de sospechosas o a la que hace los registros le gusta mucho su trabajo, no s&eacute;. Al final logramos cruzar la puerta de arenisca roja con inscripciones del Cor&aacute;n y vemos recortada, imponente, perfilada contra el cielo azul, la impresionante mole de marmol blanco del Taj Mahal. El Taj Mahal es el monumento m&aacute;s conocido de la India, por &eacute;l desfilan al cabo del a&ntilde;o millones de personas de todo el mundo. Fu&eacute; construido en 1653 por el emperador mogol Sha Yahan, que hizo venir a veinte mil trabajadores de toda Asia Central para construir un mausoleo en honor de su segunda esposa, fallecida durante el parto del decimocuarto hijo. Mucha gente te pregunta si vas a ir al Taj Mahal cuando les informas de tus intenciones de viajar a la India. Quiz&aacute;s por eso, por el turismo, por las contradicciones de tales monumentos, quisimos dejar de lado su visita, olvidarnos de que exist&iacute;a. Pero somos d&eacute;biles y la presi&oacute;n pudo con nosotros.<br />El Taj Mahal est&aacute; construido en marmol blanco transl&uacute;cido, con tallas en forma de flores y miles de incrustaciones de piedras preciosas. Su visi&oacute;n es de una simetr&iacute;a alucinante. Ni siquiera con prejuicios se puede dejar de admirar el monumento. Paseamos por el jard&iacute;n, entramos en el edificio, vemos como el Taj Mahal cambia de color a medida que avanza la tarde. He de reconocerlo, es espectacular. A pesar de todo no podemos captar del todo la magia del entorno, miles de turistas indios han tomado el mausoleo al asalto. A veces no se puede caminar entre el gent&iacute;o. Como en otros lugares, sobretodo en Jaipur (es curioso, pero esto pasa m&aacute;s en sitios masificados de turistas), nos hacen posar una y otra vez al lado de familias de indios sonrientes, los ni&ntilde;os nos persiguen para hacernos fotos, las parejas posan alternativamente, abraz&aacute;ndonos como si fu&eacute;ramos amigos &iacute;ntimos. Nos miran con esa curiosidad desprejuiciada con que miran los indios, que parecen ni&ntilde;os viendo alguna cosa por primera vez. Vale si, soy blanco, un puto blanco, dejad ya de mirarme!!!. Nos divierte mucho esta actitud que tienen y jugamos a hacernos los famosos. <br />Salimos del Taj Mahal cerca ya de las 8, cruzamos el parque y, a la entrada, encontramos a Shaid. Montamos en el coche y partimos en busca de un hotel. La luz del atardecer es mortecina, hay una niebla imprecisa de contaminaci&oacute;n y nubes bajas, de humo. El olor de un vertedero ardiendo me llena la nariz y luego ya no puedo desprenderme de &eacute;l. <br />El Hotel Surya est&aacute; situado en una calle polvorienta, repleta de mosquitos. En la recepci&oacute;n pasamos 5 m sin entender muy bien si nos quedamos o nos vamos. Al final est&aacute; completo, por un momento tenemos la esperanza de que el cambio ser&aacute; para mejor. Pero no. La habitaci&oacute;n del tenebroso Hotel Swaagat es peque&ntilde;a, el mobiliario es decr&eacute;pito, las ventanas est&aacute;n rotas y est&aacute; llena de mosquitos. Nos sentamos en la cama, encima de una colcha ro&iacute;da. Nos miramos, despu&eacute;s de las dos noches de Jaipur necesit&aacute;bamos algo mejor. Un lagarto grande y verde se cuela por un agujero y nos mira divertido desde el techo. A pesar de que el lagarto nos ayudar&iacute;a en nuestra descarnada lucha contra los mosquitos tengo que echarlo a zapatillazos. Al rato vuelve Shaid, que ha ido a cumplir un encargo que le hab&iacute;amos hecho. Nos trae una prueba y dos bolsitas selladas de color blanco con el anagrama de los sijs. Lo probamos. Es el mejor que hemos fumado hasta ahora. Le decimos a Shaid que nos lleve al Dasaprakash a cenar. El restaurante est&aacute; situado en la primera planta de un edificio moderno, es sencillo, acogedor, limpio, los camareros son amables. La clientela es mayoritariamente india, gente bien vestida y discreta. Me como un Thali t&iacute;pico del sur de la India y de postre un helado de vainilla. El camarero me explica el orden correcto en que se come el thali. Todo es perfecto aunque no se puede fumar. Volvemos al hotel, Shaid se ha quedado durmiendo dentro del coche, no ha querido acompa&ntilde;arnos en la cena. Menos mal que tenemos dos bolsitas llenas del char&aacute;s de los sijs para olvidar nuestra decr&eacute;pita habitaci&oacute;n y calmar los &aacute;nimos de cara a ma&ntilde;ana, temprano partimos en tren rumbo a Jhansi para seguir en autocar hacia nuestro pr&oacute;ximo destino: Khajuraho.</p>]]></description><pubDate>Tue, 15 Apr 2008 16:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Felicidad</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041102-felicidad.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041102-felicidad.php</guid><description><![CDATA[<p>vagamos por las calles salvando la distancia</p><p>saltando entre charcos somos ni&ntilde;os</p><p>de piel y huesos amantes a pesar de la</p><p>&nbsp;</p><p>vida y de mi poca seriedad paramos</p><p>en todos los bares donde nos dejan entrar</p><p>que no son muchos ya te dije que no gritaras</p><p>&nbsp;</p><p>y a pesar de todo por un momento</p><p>rozamos el tema ese de la felicidad.&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 11 Apr 2008 21:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>La Vida en las Ventanas</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041101-la-vida-en-las-ventanas.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041101-la-vida-en-las-ventanas.php</guid><description><![CDATA[<br /><br />Me encantan las ventanas. Pasear y mirar las ventanas. Sobretodo cuando anochece. Entonces todas las ventanas de la ciudad parecen esconder historias. Y yo imagino siempre vidas m&aacute;s interesantes que la m&iacute;a, a lo mejor m&aacute;s sosegadas, quiz&aacute;s m&aacute;s divertidas. Y me encanta la arquitectura de las ventanas, ese abertura que comunica lo interior y lo exterior, lo privado y lo p&uacute;blico. Como en los cuadros de Edward Hopper, esos lugares con ventanas en los que la visi&oacute;n exterior puede captar por un momento fugaz una escena interior, para provocarte la misma sensaci&oacute;n que las ventanas de la ciudad cuando anochece, esa sensaci&oacute;n de soledad y aislamiento, de melancol&iacute;a, y tambi&eacute;n permitirte a la vez captar una historia profunda que cobra vida en tu cerebro. En Hopper no son s&oacute;lo ventanas de edificios o casas, son tambi&eacute;n las vidrieras de los bares, los hoteles, las estaciones, ...<br />Como en las obras de Hopper esas personas que vislumbramos a traves de las cortinas, o sentadas en los bares, o a trav&eacute;s de la ventanita con la luz fr&iacute;a de un tren que pasa r&aacute;pido por el paso a nivel son como enigmas que nunca llegaremos a desentra&ntilde;ar. No sabemos de d&oacute;nde vienen ni a d&oacute;nde van, pero durante un momento observamos un fotograma de sus vidas, y esa distancia les dota de un &aacute;urea que siempre les har&aacute; m&aacute;s interesantes que nosotros mismos. Como Hitchcock con La ventana indiscreta, hay un cierto placer en contemplar la vida de los otros. Hay un cierto placer po&eacute;tico en las ventanas.<br /><br />en estos d&iacute;as de junio suelo pasar largos ratos observando las ventanas de los vecinos (...) desde aqu&iacute;, observados con paciencia, los detalles m&aacute;s triviales se vuelven un misterio irrepetible, una amenaza. Por supuesto procuro, como correponde, sorprender a las vecinas mientras se desvisten, detectar una espalda o un hombro furtivo saliendo de la ducha, o atrapar alg&uacute;n segundo de lujuria antes de que alguien se acuerde de correr las cortinas. Pero, sobre todo, no pierdo la esperanza de presenciar alg&uacute;n d&iacute;a una escena prohibida, un secreto terrible: un crimen, por ejemplo.<br />La vida en las ventanas. Andr&eacute;s Neuman.<br /><br />]]></description><pubDate>Fri, 11 Apr 2008 20:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Historia de O</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041002-historia-de-o.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041002-historia-de-o.php</guid><description><![CDATA[<br /><br />Nunca me han atra&iacute;do especialmente los libros que escribi&oacute; el Marqu&eacute;s de Sade, aunque he de confesar que siempre me ha interesado el tema. Sin embargo, le&iacute; con verdadero placer Justine o Los infortunios de la virtud, en una edici&oacute;n ajada y amarillenta, de portada cutre y setentera como la de los libros que regalaba antiguamente La Caixa que consegu&iacute; del Mercado de Sant Antoni. Luego compr&eacute; Historia de O en la edici&oacute;n t&iacute;pica de los libros er&oacute;ticos de Tusquets. Esperaba encontrar en Pauline R&eacute;age, pseud&oacute;nimo de Dominique Aury, la autora de Historia de O, a un Sade contempor&aacute;neo. Sin embargo, las primeras p&aacute;ginas no me atraparon: O es llevada por su amante a una especie de castillo d&oacute;nde es iniciada en la tortura y el dolor como medio para conseguir el placer. Lo dej&eacute; durante un tiempo, su portada rosa y negra se llen&oacute; de polvo en mi mesita. Apenas hace un par de semanas lo abr&iacute; de nuevo, supongo que incitado por el deseo de encontrar sugestiones r&aacute;pidas a mi enfermizo cerebro. No pude dejar de leerlo. El primer cap&iacute;tulo, Los amantes de Roissy, es s&oacute;lo la introducci&oacute;n a una historia mucho m&aacute;s compleja, mucho m&aacute;s enfermiza. A una historia que no te puede dejar indiferente porque es una reflexi&oacute;n dura, desprejuiciada, sincera, de las relaciones amorosas.<br />O s&oacute;lo puede conseguir la felicidad mediante la esclavitud a su amante. S&oacute;lo as&iacute; est&aacute; segura, de &eacute;l y de ella misma, porque O necesita ser esclavizada para que sus actos cobren sentido y sentirse amada. Quiere pertenecer a algui&eacute;n con tanta fuerza que entrega su cuerpo en completa sumisi&oacute;n. Pero tambi&eacute;n sabe O que los castigos corporales, las imposiciones, el sexo violento, son la &uacute;nica forma de calmar la sed que siente. Es a la vez la entrega y el ansia por entregarse una huida de ella misma. Como dice el pr&oacute;logo de Jean Paulhan, que, por cierto, es lo &uacute;nico que no me gusta del libro, Historia de O es la carta de amor m&aacute;s furiosa que haya recibido hombre alguno. <br /><br />]]></description><pubDate>Thu, 10 Apr 2008 21:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mitolog&#xED;as personales</title><link>https://ontheroad6.blogia.com/2008/041001-mitologias-personales.php</link><guid isPermaLink="true">https://ontheroad6.blogia.com/2008/041001-mitologias-personales.php</guid><description><![CDATA[<br /><br /><br />Hace m&aacute;s o menos cinco a&ntilde;os hice un viaje a Roma. De aquel viaje conservo, enmarcado y colocado en la pared de mi comedor, un cartel que arranqu&eacute; de una pared de la ciudad. Lo v&iacute; inmediatamente, e inmediatamente supe tambi&eacute;n que aquel era el recuerdo que me quer&iacute;a llevar del viaje, as&iacute; que no desist&iacute; hasta conseguir uno. No me fu&eacute; f&aacute;cil. Arrancar en buenas condiciones un cartel pegado con cola y expuesto a la intemperie no es tarea sencilla. El &uacute;ltimo d&iacute;a, despu&eacute;s de muchos intentos, como si de verdad me fuera imposible marcharme de Roma sin &eacute;l, logr&eacute; despegarlo casi sin imperfecciones y llev&aacute;rmelo conmigo de vuelta a casa. Ese cartel anunciaba por toda la capital italiana la exposici&oacute;n, por primera vez en Europa, del manuscrito original de la c&eacute;lebre novela de Jack Kerouac On the road. El cartel tipogr&aacute;ficamente no es nada especial: un fondo azul y gris donde aparece la figura del escritor recostado sobre una silla con rostro retador, y letras blancas de distinto tama&ntilde;o donde se leen las fechas y el lugar. Por cierto, el lugar de la exposici&oacute;n era el Palacio Pietro de Coubertain. <br /><br />El a&ntilde;o pasado se cumplieron los cincuenta a&ntilde;os de su publicaci&oacute;n, seis a&ntilde;os despu&eacute;s de que Kerouac lo escribiera en tan solo tres semanas en un rollo de papel que &eacute;l simplemente llamaba el rollo. Hay toda una leyenda en torno a ese manuscrito, como no pod&iacute;a ser menos trat&aacute;ndose de uno de los libros m&aacute;s importantes de la literatura norteamericana del s. XX. En estos cincuenta a&ntilde;os On the road ha sido todo un manifiesto universal de la juventud que quer&iacute;a huir de lo establecido. Y yo, como no, he sido una de sus v&iacute;ctimas. On the road forma parte de mi mitolog&iacute;a, en sus p&aacute;ginas he cre&iacute;do encontrar a veces el sentido latente de la existencia, he encontrado consuelo, me ha servido para viajar cuando no pod&iacute;a hacerlo y tambi&eacute;n me ha insuflado locura y malestar. Lo le&iacute; por primera vez muy joven y desde entonces se convirti&oacute; en mi libro de cabecera, en mi inspiraci&oacute;n. Me intoxic&oacute; de esa mitolog&iacute;a de la que hablo. La historia que cuenta el libro es sencilla: Sal Paradise, alter ego de Kerouac, narra los viajes que hicieron &eacute;l y sus amigos por la Norteamerica de los a&ntilde;os 50, de costa a costa de Estados Unidos y hasta llegar a M&eacute;xico. El protagonista es Dean Moriarty, seud&oacute;nimo de Neal Cassady, que se convierte para Paradise/Kerouac en su influencia m&aacute;s importante. De hecho la novela comienza cuando Sal Paradise conoce a Moriarty, ah&iacute; comienza lo que Kerouac denomina "el comienzo de mi vida en la carretera".  Estos amigos convertir&aacute;n el viaje en excusa para huir de una vida convencional y asfixiante, y as&iacute;, entre carreteras de la famosa Ruta 66, trenes en marcha, drogas, chicas y literatura adoptar&aacute;n una forma de vida alucinada y alucinante donde lo m&aacute;s importante es escapar detr&aacute;s de un sue&ntilde;o hasta reventar. <br /><br />La mayor&iacute;a de los personajes de On the road son verdaderos, por sus p&aacute;ginas pasean algunos de los m&aacute;s famosos agitadores contraculturales de la &eacute;poca: Allen Ginsberg, Willian S. Borroughs, el propio Neal Cassady. As&iacute;, tambi&eacute;n la novela me abri&oacute; las puertas de lo que se llam&oacute; La Generaci&oacute;n Beat. A trav&eacute;s de ella acced&iacute; a uno de los movimientos que m&aacute;s influencia ha tenido en mi, a trav&eacute;s de On the road conoc&iacute; a los beatniks y lo que ellos representaban se convirti&oacute; en una inspiraci&oacute;n atractiva y bastante malsana. Para los Estados Unidos de la d&eacute;cada de los 50, los beatniks, palabra despectiva que un&iacute;a los t&eacute;rminos sucio y comunista, eran el otro lado del sue&ntilde;o americano, de la sociedad consumista. Los escritores de la Generaci&oacute;n Beat hablaban abiertamente de revoluciones, de sexo, de drogas, de viajes, de romper con lo establecido, de no conformarse. <br /><br />El salto de Kerouac a Borroughs fue sencillo. Le&iacute; Yonqui, le&iacute; Queer, le&iacute; El almuerzo desnudo y so&ntilde;&eacute; con viajar a T&aacute;nger en busca de sus huellas. Pas&oacute; tambi&eacute;n a formar parte de mi pante&oacute;n mitol&oacute;gico. On the road me hab&iacute;a abierto los ojos a un nuevo tipo no s&oacute;lo de literatura, me hab&iacute;a abierto tambi&eacute;n  los ojos a un nuevo tipo de vida donde lo importante era la libertad, la creatividad, el viaje como acontecimiento &iacute;ntimo y personal. <br /><br />Al igual que yo muchos jovenes de todo el mundo se han visto influenciados en estos cincuenta a&ntilde;os por la novela de Jack Kerouac, por el movimiento Beat. En los a&ntilde;os 60 las carreteras de Norteam&eacute;rica estaban llenas de j&oacute;venes que viajaban en Cadillacs desvencijados o hac&iacute;an dedo en las cunetas, que dorm&iacute;an donde les pillaba la noche, que cambiaban de trabajo cada semana. S&oacute;lo exist&iacute;a un pensamiento: caminar.<br /><br />De las cenizas del movimiento salieron los hippies y luego On the road se convirti&oacute; en un objeto de consumo de masas igual que los p&oacute;sters con la insignia del Ch&eacute;. En pocos a&ntilde;os algunos de esos jovenes se convirtieron en bur&oacute;cratas, en banqueros, en polic&iacute;as.Tambi&eacute;n en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida Jack Kerouac se convirti&oacute; en un malhumorado borracho que defend&iacute;a la guerra. Pero para mi todo esto es insignificante, la figura de Kerouac y el cartel robado de una calle de Roma con el anuncio de la exposici&oacute;n del manuscrito de On the road seguir&aacute;n presidiendo mi comedor. Porque si. Porque estoy enfermo de mitolog&iacute;a. Porque a&uacute;n creo en el significado de esta novela y porque a&uacute;n persigo las huellas de los beatniks por las ciudades del mundo.<br />]]></description><pubDate>Thu, 10 Apr 2008 14:06:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
